El Cerebro Tribal: Por Qué Pertenecemos
Suena un himno y se nos eriza la piel. Alguien insulta nuestra bandera y sentimos algo parecido a un golpe. No es solo patriotismo aprendido: es circuitería vieja, forjada hace cientos de miles de años en cerebros que necesitaban del grupo para no morir. Estas páginas exploran esas raíces—y por qué hoy nos hacen vulnerables a quien sepa pulsar las teclas correctas.